Laderas de Sedella es un clima, un paisaje, una tierra, una gente, una añada y, en definitiva, la expresión de un entorno en una botella que habla a través de la variedad y del terruño.
Procedente de un viñedo joven plantado en pie bajo sin orden, arado con mula y con el sello de agricultura ecológica, se presenta como un tinto de monte mediterráneo, muy fresco y frutal, con un recorrido lleno de sensaciones. Producción limitada para un vino que actualmente se exporta practicamente en su totalidad y que constituye una de las mejores relaciones calidad/precio de toda Andalucía.
Color intenso rojo picota con reflejos rubí. En nariz, aromas complejos a frutos. Negros maduros y ciruela con toques minerales propios del barro donde se elabora.
Color profundo con gran intensidad y claros reflejos violetas, potencia aromática con plenitud, frutos rojos, perfecta aportación de la madera que le proporciona profundidad, notas a vainilla y tonos tostados.
Con un color vivo en intenso, granate profundo, este vino muestra un gran potencial en nariz que ensambla a la perfección la fruta madura y la notas a roble con un trasfondo mentolado sorprendente. Invita a su degustación y mostrando carácter aterciopelado, pleno y atractivo.En boca se muestra amable, sedoso, con un perfecto equilibrio entre acidez y dulzor